


Las interminables playas de fina arena dorada, bañadas por las aguas cristalinas del Océano Atlántico, son uno de los numerosos tesoros del Algarve.
La calidad, la seguridad y el respeto por la naturaleza son las cualidades por excelencia que caracterizan las playas del Algarve. Algunas de las mejores playas del mundo entero se encuentran en el Algarve y la prueba que lo corrobora son las 48 banderas azules que ha otorgado la UE a playas de toda la costa Algarvia, y las 83 playas que han logrado el premio de Calidad de Oro, reconocimiento otorgado por el Instituto Portugués del Agua por el buen estado del agua marina.

Teniendo en cuenta estos datos, no sorprende que la región sea una de las favoritas para los amantes del sol. Turistas de todo el mundo se dirigen al Algarve atraídos por el patrimonio natural que posee, el cual ha sido dotado de instalaciones recreativas de calidad que satisfacen todos los gustos.
A lo largo de sus 200 quilómetros de costa, el Algarve goza de un sinfín de playas, bañadas en las aguas calmadas y cálidas del mar de esta costa, ideales para la práctica de actividades deportivas. Es una costa donde reluce la diversidad, las playas rocosas y los altos acantilados contrastan con las amplias extensiones de arena blanca y fina.
El clima suave que predomina durante todo el año es otro de los atractivos del Algarve. Desde Odeceixe hasta Vila Real de Santo António, toda la costa disfruta de un micro clima al estilo Mediterráneo con temperaturas que oscilan de 15ºC en invierno a 30ºC en verano.
Las playas del Algarve son la opción ideal para unas vacaciones de ensueño. Son un lugar verdaderamente maravilloso, un paisaje paradisíaco todavía por descubrir que no deja a nadie indiferente.

